Si los neumáticos pierden toda o la mayoría de su presión, se debe detener el vehículo inmediatamente y colocar el neumático de auxilio. Una vez que se haya colocado el auxilio, se debe acudir a cualquiera de nuestros locales para analizar si el neumático dañado puede ser reparado. Se debe tener en cuenta que sólo un especialista puede determinar si el neumático puede y debe ser reparado, pues el procedimiento de reparación correcto incluirá el desmontaje del neumático de la llanta para realizar una inspección exhaustiva y así comprobar que no hay daños internos.

La mayoría de las perforaciones producidas por clavos o cortes de hasta 6 mm. en la banda de rodadura pueden ser reparados por personal especializado utilizando los métodos standard aprobados por la industria. Aquellos neumáticos con pinchazos en la banda mayores de 6mm., o cualquier tipo de pinchazo en el flanco o lateral, no deben ser reparados. Igualmente, se recomienda no reparar los neumáticos de ultra altas prestaciones (índices de velocidad W, Y o ZR).